Vini Maio

"Indios y Vaqueros" es mi segundo álbum de estudio, un EP con 6 nuevas canciones en las que la música de raíces norteamericana ha sido la principal influencia. Espero que los disfrutes tanto como yo lo he hecho grabándolo, VM.

Vini Maio

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"Indios y Vaqueros", relatos de Alejandro Romera


"Colores"

Venga, padre, no fastidie. Sabía que los demás no iban a entenderlo, por eso no se lo he contado a nadie. Ni siquiera a madre. ¿Pero usted? ¡Que luchó en una guerra, Ya hace tiempo que lo tenía en la cabeza, sabe que no soy de improvisar, pero ya ve, no me atrevía a dar el paso. ¿Qué se avergüenza de mí? ¡Vamos, padre! No bromee. Con la de veces que hemos ido juntos al estadio. Lo he hecho por usted. Por su honor. No entiendo que me mire así, como si el monstruo fuese yo. Lo hice porque tenía que hacerlo. No hay más que hablar. Y volvería a hacerlo, no le quepa la menor duda. ¿Cuántas veces dijo que él era la vergüenza de esta familia? Y a mí me dolía escucharle, tenía que hacer algo. ¿Que esto no se hace? Parece mentira que diga eso, padre. Usted, que participó en una guerra. Una guerra entre hermanos, le recuerdo. Después del cinco a cero del otro día, no he podido soportarlo. ¿No recuerda acaso lo que le dijo? Que ojalá no fuese su hijo, que ojalá no hubiese existido. ¿Qué no lo decía ¿Qué hace, padre? Deje el teléfono quieto. La policía no tiene por qué enterarse de nada. Está ya todo apañado. Por lo que a mí respecta, en adelante, soy hijo único. Ahora mismo descuelgo el póster y el banderín de su habitación y santas pascuas. Aquí ya nadie va a animar a otros colores.


"Diálogos de Congreso"

Los de verde votaron que no a los de rojo. Los de rojo se opusieron a las propuestas de los de azul. Los de azul no escucharon lo que tenían que decir los de amarillo. Los de amarillo ni siquiera miraron a la cara a los de naranja. Los de naranja se negaron a dialogar con los de verde. Los de negro observaban en silencio, mientras tanto, en un rincón. Sonreían.


"Cosas de críos"

- Lo siento, Carla dice el niño de las pecas y la gorra de rayas. No podemos ser amigos.

- ¿Por qué, Pablo? pregunta la niña de las trenzas y la falda de cuadros.

- No lo sé responde él, cosas de mayores. El mundo está así. Dividido.

- ¿Dividido?

- Sí, mira. Estáis vosotros y estamos nosotros. Un día le oí a mi padre hablar de todo esto. Pero cuando decía ellos y nosotros, pensaba que tú eras de los nosotros.

- No te entiendo, Pablo. La niña de las trenzas y la falda de cuadros hace surcos en la arena con uno de sus pies.

- El padre de la Carla esa con la que se junta Pablo. El niño de las pecas y la gorra de rayas imita la voz grave de su padre . Ese es el peor de todos.

- ¿Por qué?

- No lo sé. El niño de las pecas y la gorra de rayas mira al suelo. No se atreve a mirar a los ojos de su amiga. Eso dijo ayer mi padre a mi madre. No sé por qué, pero tú eres de los otros, Carla. Está clarísimo.

- ¿De qué otros, Pablo? Ella sí le mira a los ojos.

- Antes éramos amigos porque no lo sabía, pero ya no puede ser. ¿Lo entiendes, verdad? No estoy enfadado contigo. Juegas muy bien a la pelota y todo eso. Pero lo que no puede ser, no puede ser. Me tengo que ir, Carla.

- ¿Pero dónde vas, Pablo? Anda, no seas tonto. Ven aquí. No te vayas.

- Eres muy pequeña, Carla. El niño de las pecas y la gorra de rayas habla ahora con más seguridad. Vuelve a mirar a los ojos de su amiga . No puedes entenderlo. Son cosas de mayores.

- ¿Ya no quieres ser mi amigo? pregunta ella. Hace rato que ha dejado de hacer surcos en la arena con el pie.

- No es eso, Carla. No podemos.

- ¿Qué si quieres ser mi amigo? La niña de las trenzas y la falda de cuadros casi grita . ¿Por qué te callas? Dime, respóndeme. ¿Ya no eres mi amigo?

- No contesta él. La mirada de nuevo en el suelo.

- Ah… Ambos permanecen varios segundos en silencio . Adiós, Pablo.

- ¡Espera!

- ¿Qué quieres, Pablo?

- ¿Me… me das un abrazo?

-Claro.

- Se acerca y le rodea con ternura.

-Te voy a echar mucho de menos, llorona. La voz del niño de pecas y la gorra de rayas parece quebrarse.

- Y yo a ti, renacuajo. La niña de trenzas y falda de cuadros le mira con tristeza y deshace el abrazo.

- Adiós, Carla dice él.

- Adiós, Pablo dice ella.

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